No eres un signo
que quieres cometer los mismos errores cada poco tiempo, de hecho, te
encantaría que no se repitieran jamás pero bueno, por unas cosas u otras, y a
veces sin querer, esto pasa. Quizás en menor medida que otros porque tú no
olvidas, y eso, cuando se trata de un bien para uno mismo es algo
extraordinario. Gracias a tener en tu mente siempre tu pasado has esquivado
daños que, de no hacerlo, te hubieran llevado por el camino de la amargura,
pero a veces están tan camuflados y tan escondidos que te has dejado llevar sin
saber que en realidad era mucho más de lo mismo, de algo que ya habías pasado.
Puedes perdonar, claro que sí, crees que todo el mundo tiene el derecho a equivocarse,
pero una vez, es raro que des la misma oportunidad dos veces a la misma persona
por el mismo tema. Muy raro. No olvidas los errores de los demás, y te encargas
de recordárselos cuando de repente la tortilla da media vuelta y el daño lo
sufran ellos. En realidad casi lo ves como un favor que les haces, tu no te
olvidas, y ellos tampoco, que así comprendan que todo puede cambiar y que lo
que ellos hacen hoy quizás se lo hagan mañana y no, es posible que no sea plato
de buen gusto…