Sus talentos se basan en el
entusiasmo, la jovialidad, la alegría y el sentido profético que los
caracteriza. Amantes de la diversión y con mucha fe en la vida y en el futuro,
los Sagitario son seres optimistas y como suelen tener buena suerte, tienden a
creer, a veces con cierta ingenuidad, que todo saldrá bien a pesar de cualquier
dificultad. Inquietos y apasionados, todo los seduce inevitablemente. Su
carácter es optimista y su principal ideal, la justicia. Se caracterizan por
ser sinceros, curiosos, ágiles e impulsivos, con una búsqueda constante de
superación personal. Su corazón es noble y de buenos sentimientos, por lo cual
son excelentes amigos y compañeros de ruta. En el amor, hacen de todo para que
la relación sea divertida y sin reclamos, pero su temperamento explosivo puede
provocar más de un susto, aunque sus enojos son pasajeros. Son muy francos,
pero su defecto es la falta de diplomacia y, ante la adversidad, volverse un
poco agresivos.
Para transformar y evolucionar:
entre sus principales debilidades o tendencias negativas se encuentran: la
falta de tacto y la impulsividad. Regidos por Júpiter, el astro más benévolo,
pueden sin embargo, inclinarse por los peores defectos del planeta de la
expansión y la alegría. La anarquía, la falta de orden, los gastos materiales
sin control, la superficialidad, o bien, los aspectos contrarios a Júpiter,
como la melancolía, la inseguridad, el conservadurismo, todos pueden ser
debilidades propias de este signo profundo. El desafío está en saldar esos
aspectos negativos con: alegría, justicia, bondad, brillo intelectual,
optimismo, profundidad espiritual y filosofía de vida.