Eres un signo de
agua así que, cuidadito cuidadito, la “sensiblería” esa a la que están
acostumbrados se vuelve cabrona cuando te encienden, cuando te fallan o cuando
te hacen daño deliberadamente. A pesar de que quieres que tu mente se quede en
ese mundo de color de rosa que tanto te gusta, cuando bajas a la realidad de
vez en cuando y te das cuenta de la maldad de algunas personas, lo bueno que
podías llegar a ser se convierte en algo terrible, de verdad. No hay
miramientos, no hay perdones que valgan y no olvidarás de la noche a la mañana.
No te enfadas por tonterías, aunque sí puedas irritarte y tener algún episodio
colérico de vez en cuando. El día que no perdonas y no olvidas es porque se han
pasado pero bien, te la han jugado de tal manera que tu mente, por mucho que
quiera sacárselo de la cabeza no puede. No siempre te vengarás pero sí te
acabarás riendo cuando la vida, el karma o lo que quiera que sea se encargue de
ello, sabes que tarde o temprano lo hará. Sabes que tarde o temprano todo se
paga.