Lo de Géminis es
caso aparte, y de verdad. Estás representado por los Gemelos y en tu
personalidad cambiante hay dos lados muy pero que muy distintos. Por eso, por
mucho que digas hoy que has perdonado, no hay que confiarse, basta que tu otro
Gemelo te susurre en voz bajita al oído lo mal que te lo hicieron pasar para
que cambies de opinión, y además, tajantemente. Un día puedes olvidarte incluso
de lo que pasó, tu cabeza está dándole vueltas a otros asuntos mucho más
interesantes, pero de repente, en una semana, vuelve ese dolor que se te clava
en el pecho y te hace recordar lo malos que fueron contigo y lo mal que lo
pasaste y de verdad que sufres, lo revives con tal intensidad que hasta asusta.
Por eso contigo, mejor no dar nada por sentado, si te la hacen, puede que
perdones y que incluso olvides, pero será por un momento, no hay nada
garantizado, de hecho, es mejor que no se planteen que perdonarás algo “para
siempre”, no será así, perdonarás a medias, perdonarás cuando te apetezca, el
tiempo que te apetezca, pero estar, está ahí… Y es como un volcán, nunca se
sabe cuándo estallará…