No perdonas y no
olvidas, las cosas como son. No significa que no puedas comportarte
“decentemente” cuando ha habido perdón por parte del otro pero si te la han
hecho gorda, por muchas disculpas habidas y por haber (que las aceptarás), las
cosas no serán tal y como eran, vamos ni por asomo. Una de las cosas que te
caracterizan es precisamente esa, que a ti quien te la hace, te la paga. Te
gusta dar lecciones a los demás, y no solamente por el hecho de vengarte si no
para que aprendan para la próxima, para que se piensen dos veces si hacer algo
que pueda herir a los demás y para que comprendan que la vida (o en este caso
Escorpio) te la puede mandar de vuelta a ti.
Siempre se ha dicho que, por muy
fuertes que nos creamos, siempre habrá alguien más fuerte que nosotros, que por
muy seguros que estemos de algo, siempre habrá alguien que pueda desmontar todo
eso de una sentada. Pues ese alguien eres tú Escorpio. A menudo hay que dejar
claro a los demás que se están equivocando, no te gustan las peleas ni tampoco
herir sentimientos gratuitamente, pero si te sientes con el poder y con el
deber de hacerlo (principalmente para que aprendan), lo harás.