Dotado de una expresión intensa,
Escorpio posee una gran capacidad para influenciar en su entorno, por su
magnetismo y poder profético. Pone pasión en todo lo que hace, es dueño de sí
mismo y no acepta sugerencias ajenas respecto a sus planes. Con una
inteligencia crítica, sarcástica y combativa, posee una voluntad inquebrantable
que lo lleva a esforzarse y luchar por conseguir concretar todos sus proyectos
e ideales. Apasionados, intuitivos y sensitivos, los escorpianos poseen un
sexto sentido que les permite percibir lo que sucede a su alrededor. Siempre
están un poco más allá y poseen una conciencia profunda de la vida. Capaces de
resurgir de sus cenizas, como el ave fénix, su coraje es a prueba de todo y no
le temen a nada. Misteriosos, desconfiados y secretivos, nunca están dispuestos
a revelarse por completo ante nadie.
Para transformar y evolucionar:
de personalidad intensa y pasional, Escorpio es un signo comprometido con sus
afectos y con sus emociones. Pero, por otra parte, sus celos, desconfianza y
personalidad posesiva, les puede jugar en contra. Para ser felices, deben dejar
atrás su tendencia a los extremos, los celos y la posesividad, pues esto le
impide disfrutar de relaciones armoniosas. Su regente es Plutón, se relaciona
con la regeneración, pero también con los instintos sexuales, los celos, la
necesidad de poder y control sobre otros. Transformarán esas fuerzas apoyándose
en las grandes cualidades que el astro tiene para ofrecerle: sensualidad,
magnetismo, poderío, capacidad de regeneración constante, fortaleza ante las
adversidades, capacidad para superar crisis, valor, coraje, sensibilidad e
intensidad.