Conciliadoras y diplomáticas,
idealistas y encantadoras, las personas de Libra gozan de un buen gusto
inigualable, juzgan con absoluta imparcialidad y disfrutan muchísimo de la
compañía de otras personas. Son complacientes, ya que necesitan la aprobación
de los demás. Siempre en busca de la armonía y la tranquilidad, les cuesta
confrontar ya que les disgustan las discusiones y las peleas. Poseen una
naturaleza diplomática, refinada, inteligente, cálida y social. Regidos por le
planeta Venus, tienden a ser románticos y anhelan relacionarse. Con un profundo
sentido de justicia, lo que los hace indecisos, necesitan sopesar
cuidadosamente los lados opuestos de una situación, antes de decidir. Amante de
los desafíos, sobre todo si se tratan de temas intelectuales, se caracterizan
por ser seductores y mediadores. Pero también tendrán problemas para caminar
por si solos, puesto que les cuesta encontrar su deseo individual y ser
constantes.
Para transformar y evolucionar:
el desafío para Libra es mantener el equilibrio sin dejarse influenciar por el
entorno. Cuando la balanza oscila puede manifestar: alegría o melancolía,
entusiasmo o indecisión, sentido común o insensatez, amor comprometido o
vanidad, sensibilidad estética o seguir la moda. Cuando la persona de Libra
deja de verse a través de la mirada de los demás, cuando puede sostener su
punto de vista sin sentir que va a dejar de agradar y es fiel a lo que piensa o
siente; es cuando encuentra su verdadero punto de equilibrio. Puede así
manifestar los atributos que le confiere Venus, su planeta regente: el arte, la
belleza, la justicia, la relación social y la unión, con felicidad y un
idealismo entusiasta.