La sensibilidad, el amor y la
ternura son aspectos que caracterizan a las personas que nacieron bajo el
influjo de Cáncer. Especializadas en dar protección, pero también en conseguir
cobijo, poseen una gran sensibilidad emocional y una profunda fe. Guiadas por
su intuición, saben cuándo jugarse y cuándo retirarse. A este signo de Agua se
lo asocia con la necesidad de seguridad. El cangrejo que lo identifica,
representa una naturaleza introvertida con un caparazón difícil de penetrar.
Cáncer es el signo que necesita más seguridad de todos. Sentimental, emotivo y
reservado, también presenta una necesidad imperiosa de autoprotección. En el
amor, guardan profundas emociones que sólo florecen cuando se sienten seguros
de que no serán lastimados. Suelen desenvolverse muy bien en profesiones que
tengan que ver con relaciones humanas.
Para transformar y evolucionar:
la pereza, la inseguridad, la timidez, la fantasía, el exceso de susceptibilidad
y la cólera fácil son sus debilidades. La Luna es su regente y, si aprovechan
toda la magia que puede darles, serán capaces de de dar cariño, ayudar, sacar
partido de sus enormes cualidades artísticas, guiar a otras personas en
diversos proyectos y construir un ambiente lleno de armonía, del que
disfrutarán con quienes quieren. El apego es otra característica típica del
signo de la luna. Muy a menudo se sienten víctimas o se cargan de culpa.
Trabajar la autoestima y confiar en el propio potencial será clave para avanzar
y evolucionar. La sensible imaginación y el predominio del mundo emocional son
los rasgos más característicos del signo, pero, según se canalicen, pueden ser
una fuerza positiva o un arma destructiva.