La fuerza de voluntad y la
seguridad en las decisiones destacan a los nacidos con el Sol en Tauro. Tienen
paciencia y determinación para alcanzar las metas que se proponen y nada los
aparta de sus objetivos. Entre sus talentos sobresalen su seriedad, honradez y
bondad. Responsables en todo lo que hacen, siempre están dispuestos a ayudar a
los suyos. Prácticos, laboriosos, poseen una gran capacidad para el trabajo y
los negocios. De buen carácter en general, entre sus debilidades se encuentran
la obstinación exagerada, que muchas veces los lleva a ser bastante cerrados,
tercos e inflexibles. Cuando se enamoran se entregan poco a poco y solo
permanecen en la relación si se sienten amados. Nada los apura y suelen meditar
detenidamente sus decisiones. Su manera fija de ser es un arma de doble filo:
por un lado, les permite superar cualquier obstáculo hasta llegar a sus metas,
por el otro, les impide adaptarse con facilidad a un mundo en constante cambio
y movimiento.
Para transformar y evolucionar:
los taurinos son pacíficos pero esa energía estable puede llegar a la rigidez y
a la imposibilidad de conectarse y manifestar sus emociones. Tanto en lo
laboral como en lo personal, necesitan ser más flexibles para poder fluir sin
inhibiciones ni bloqueos y confiando en sus propias capacidades y en el
devenir. Para disfrutar a pleno del amor, deben dejar de lado el sentimiento de
posesividad y los celos que pueden malograr las relaciones. La clave está en
ser más flexibles y no dejar pasar la oportunidad de actuar.