¿Cómo consigue lidiar Tauro con
toda esa angustia que le asfixia y no le deja seguir hacia delante? Lo consigue
pensando. Piensa, piensa y si le queda más tiempo para después, sigue pensando.
Tauro no es de los que tira la bomba y espera a ver qué pasa. No deja que el
factor sorpresa se adueñe de su vida. Tauro es una persona bastante
controladora y tiene que investigar y estudiar a la perfección todos los pasos
que tiene que dar. Eso de ir con la cabeza loca, con la mirada negra y actuando
desde la impulsividad no va nada con su estilo.
Tauro, frente a situaciones de
angustia máxima da una lección de educación y de saber estar muy grande. Es
cierto, los cambios destruyen esa fortaleza que tanto le caracteriza en los
momentos más difíciles. Es verdad, la radicalidad hace que su templanza desaparezca
y que pierda los nervios por un momento. Pero es solo un momento. Es un pequeño
bache que tiene que pasar. Tauro sabe perfectamente lo que tiene o lo que no
tiene que hacer.
El toro es una persona lo
suficientemente madura como para plantar cara al problema e intentar buscar la
solución más acertada y menos dañina para la gente que más quiere. Pero hasta
el más fuerte, tiene momentos de flaqueza. Los héroes también caen y Tauro odia
eso.
Odia no sentirse dueño de su
mente. Odia no tener control sobre lo que pasa delante de sus narices. Pero
estamos hablando de Tauro, y sí o sí, saldrá hacia delante. Los imposibles no
existen en el mundo del toro. Lidiar con la angustia, al final, aunque parezca
mentira, es más que pan comido para alguien como Tauro. Su afán de control es
la guinda del pastel perfecta para combatir las angustias que siempre aparecen
en el momento menos oportuno.