Libra lidia con la angustia como
puede y como buenamente sabe. Quiere hacer creer a su gente que todo está bien,
pero en el fondo, Libra sabe perfectamente que su cara lo dice todo. Es un
libro abierto que siempre muestra lo que no quiere en el momento menos
oportuno. Libra, aunque pretenda con todas sus fuerzas tapar su preocupación,
no puede.
Sus nervios aumentan, su ansiedad
se dispara y su cara, incluso cambia un poco de color.
Libra odia tener la sensación de
no tener absolutamente todo bajo control. Es aire, pero aun así, ama tener
conocimientos sobre todas las cosas que están en sus manos. Cuando la angustia,
llama a su puerta, Libra no la da portazo y la cierra la puerta en toda la
cara. Libre tiene que hacer honor a su educación y actúa como un buen
anfitrión. La acoge y la da lugar en su vida.
El mundo de Libra en ese momento,
es un perfecto caos de pies a cabeza. Un torbellino en estado puro que nadie
sabe por dónde va a salir. Pero clama, paciencia y dramas fuerza. Libra tienen
el don de dar la vuelta a la tortilla cuando menos te lo esperas y de la manera
más alucinante. Puede pasar del agobio y del estrés extremo, a la cordura y la
sabiduría innata en cuestión de segundos. De un extremo, al otro. Dejando a
todo el mundo con la boca abierta hasta el suelo. De una situación de angustia
al máximo, hacia el extremo de la clama más absoluta y del triunfo asegurado.
Libra y la angustia. La angustia y Libra, un estado de ánimo natural en alguien
muy inquieto de mente y cálido de corazón. Libra puede con esto y más. Así que…
no, no es un problema.