No olvidas, no
perdonas (aunque digas que sí) y no vas a cambiar, porque no, porque no te da
la gana, porque ya has pasado demasiado y porque en tu mente siempre está esta
frase, “quien la hace una vez, la hace mil”. Y eso no te lo van a sacar de la
cabeza. Por eso, un buen consejo para los que aún piensan si hacer alguna
“jugada” a Capricornio, es este, “no dañes su orgullo si quieres vivir
tranquilo y en paz”. Tienes el ego muy muy arriba Capricornio, y eso de que lo
mancillen puede ser tan peligroso como dejar sólo a un ludópata en Las Vegas.
Luego dicen
que si eres duro, que si te guardas todo demasiado, que si deberías ser un
poquito más indulgente con los demás. Vamos a ver, tu lo dejas claro clarísimo
desde el principio, contigo las cosas son así, así, y así, y eso incluye, el
“no me la juegues porque se lía…” Entonces, ¿por qué quieren después que tu
lado más sensible pueda perdonar y olvidar? Joder ya lo estás avisando, tiene
que gustarles demasiado eso de jugar con fuego y de provocar “a ver qué pasa”.
Pues toma, lo que pasa es eso, que ni perdonas ni olvidas. Evidentemente por
amor, por dependencia o por lo que sea, puedes estar ahí y aguantar, porque eso
se te da de maravilla (deberías plantearte el no pasar ni una) pero de tu
cabeza no se va nada, ni tampoco se irá, incluso aunque cuando ya nada importe…