Analíticos, amantes de los
detalles y eternos perseguidores de la perfección, quienes nacen bajo el influjo
de Virgo son prácticos y muy exigentes; necesitan orden, claridad y estabilidad
en su vida, su trabajo y sus relaciones. De naturaleza racional y mundana, se
caracterizan por ser razonables, instruidos y amantes de la pureza y la
perfección. Prácticos y grandes organizadores, prefieren la sencillez a la
ostentación. Tienden a ser moderadamente ambiciosos y muy trabajadores. Con una
inteligencia fuero de lo común, siempre están atentos a los mínimos detalles,
lo que favorece los negocios ya que logran analizar como nadie las ventajas y
desventajas de un proyecto. En el amor son más bien tímidos y reservados, sólo
se entregan al sentimiento después de pensarlo mucho.
Para transformar y evolucionar:
la inseguridad, baja autoestima, la autoexigencia y el excesivo amor por el
orden, son los aspectos negativos de este signo de Tierra. Asimismo, la
crítica, tanto respecto a sí mismo como a otros. Transformar estas tendencias y
apoyarse en las grandes cualidades que le confiere Mercurio será el gran
desafío; dado que la inteligencia, humildad, sentido práctico, precisión y
vocación de servicio son sus grandes dones. Analíticos y cuestionadores, los
nacidos en el mes de Virgo son observadores, serviciales y eficientes,
apasionados por la búsqueda de lo concreto. No obstante, su personalidad le
puede jugar una mala pasada, por su constante crítica e inconformismo. A veces
intelectualiza sus sentimientos y genera problemas de relación. Pueden
mostrarse fríos si no se sienten cómodos y críticos si no se sienten correspondidos.